Es una costumbre aparentemente
obsoleta pero que sirve para que los familiares se conozcan entre
sí.
Las siete de la noche es una
buena hora para citar a los padres del novio en casa de los de
ella.
Los padres de la novia deberán
ofrecer un vino de honor. En esta reunión el Novio deberá
obsequiar a su novia una orqudea en una caja, esto es símbolo
de aceptación del compromiso de la novia hacia el novio,
tendrán una conversación en la que el Novio pedirá
que su novia sea su compañera y con quién anhela
pasar el resto de su vida.
En esta reunión si se
desea se puede realizar una cena sencilla pero significativa,
después de terminar se puede conversar sobre aspectos como
la fecha del matrimonio y puntos relevantes como el apoyo que
los novios requieran de sus padres.